Carta a una mujer pedazo de cielo

“Sin amor no hay seguridad
sin seguridad no hay confianza
sin confianza no asumimos riesgos
nos convertimos en parásitos.
El parasitismo es la base del fracaso
pues siempre dependemos del
esfuerzo de otro para sobrevivir.”
– Rafael A. Díaz Díaz

Querida Cielito,

Te conozco porque tenemos un hombre en común en nuestra historia. Por razones de la vida nunca tuve la oportunidad de conocerte aunque genuinamente siempre quise, no conozco tu versión, no tengo detalles del final, desconozco el paradero de EJCQ y su estado actual. Lo cierto es que en mi libro de una vida “Seduciendo la Locura” EJCQ es un personaje que me marcó de alguna forma. Conocí a EJCQ un agosto de 2013, no ha cambiado mucho que digamos. Siempre lo vi gracioso porque es de estos hombres sumamente guapos y que obtienen todo a su manera, pero por dentro son unos pendejos porque no saben ni lo que quieren y esperan que uno los defina, que necesitan una mujer para sentirse que valen algo, que no saben estar solos, no se soportan a ellos mismos en su soledad. Fue una amistad que atesoré mucho. Siempre hablábamos mucho por teléfono y vacilábamos, pero para ese momento no se aprovechaba de mi hipersexualidad pero era más por miedo que por otra cosa. Siempre elige mujeres manipulables, buenas, estudia bien quien tendrá a su lado para asegurarse de que el esta por encima. Creo que no soporta que una mujer pueda ser más fuerte que al final, no soporta que no lo necesiten pues cuando se trata de mujeres le llegan con facilidad, no es de pasar mucho trabajo. Sé que siempre me tuvo ganas. Da la pura casualidad que a pesar de que seamos tan diferentes nuestras facciones son bien parecidas. Sé, o por lo menos sabía que él se volvía loco con esos ojitos que tenías. Aunque el cuerpo pueda cambiar constantemente, esos ojos mamita, esos ojos serán los mismos. Cielito tu boca preciosa que calla tanto, tan pura, tan virginal, sin veneno que ni licor casi ha probado en su vida. Cielito te admiro por ser lo más puro y los transmites. A mí me reconocen por mi impureza, eso que muchos llaman “maldad”, la loca, pero sobre cualquier otra cosa mi honestidad. Toda la vida he sido así, bueno desde mis 18 años. Para ser honesta a mis 17 era como tú en el sentido de que era más callada, no me expresaba mucho, siempre he tenido “issues”, pero me lo tragaba lo cual no sé si eso fue lo que causó que me fuera al otro extremo. Sin duda alguna he vivido mucho en los últimos 7 años de mi vida. Creo que todo lo que una persona experimenta en 35 años, lo viví yo en 7 y cuidado. He visto y tenido experiencias que hasta te las podría regalar, si quisieras vivir alguna, yo te las cuento. Mi carácter es insoportable, pero soy la persona más sensible del mundo. Empatizo tanto con la gente que llegué al nivel de que me da miedo la gente porque la mayoría del tiempo invierto emociones en gente que no vale la pena.

Tú vales tanto pedacito de Cielo y ni te conozco en persona. Tienes una sonrisa hermosa, unos ojos tan expresivos que ahora mismo los siento tan vacíos como a mí y me rejode pensar que sea a causa de esto. No soporto el hecho de que tengas que fingir en tu carita miles de sonrisas para complacer al mundo mientras te sientes de lo peor por dentro. Tengo miedo y tanto miedo de todo lo que tragas, lo que soportas y no dices por miedo al qué dirán. Yo sólo sé que a mí me dolió perder un amigo tan cercano. Para el 2015 era más mejor amigo que mi mejor amigo y fue porque me necesitó tanto. Porque tantas lágrimas le sequé a ese que ahora te hace sentir ahogada. Que estoy segura que has llorado tanto que te sientes seca, desgastada. Eres una guerrera Cielito. Nadie aguanta tantas terceras partes de una relación. Fueron muchos años en los que estuvimos y no nos conocimos, en verdad que admito mi culpa de pendeja por no decirte nada cuando sé que debía ayudarte. Siempre quise lo mejor para él. Por eso siempre te quise a ti para él. Busqué mil formas de que él fuera más honesto, que no fuera tan hipócrita, que no vendiera fotografías lindas cuando lo que hay es otra historia. Fueron tantas y tantas apariencias; detrás, mientras tanto, tu dolor. Todo lo que echó adelante y tantas cosas EJCQ te las debe a ti, Cielito. Tú no eras su pareja, tú lo pariste y no era tuyo. Estoy desesperada porque abortes esto de raíz y florezcas como mereces. Que quemes esto, que vivas sin ataduras, sin depender de nadie para ser feliz, sin complejos, sin miedos y con tantas fuerzas para parir futuro; para criar futuro, pero esta vez de una manera un poco distinta para que nunca en tu vida cometas el mismo error. No es que EJCQ no valga, no malinterpretes esto, su debilidad me hace quererlo todavía, su dolor aún lo recuerdo… Pero no soporto su doble moral, su tanta falta de querer, su necesidad de destruir a la única mujer que se desvivía por él. Estoy totalmente segura de que no es tan pendejo, carajo, cómo es posible fingir tanto. Fueron tantas mentiras. Fue ficción y no había melodía.

EJCQ es un aborto, que se encargue otra de criarlo, deja que busque en aquella que no tiene ni pizca de idea que aquél 9 de febrero el día anterior él te buscaba para verte, que mientras él le entregaba su sexo, su corazón era tuyo todavía. Te felicito por poner líneas sobre hasta dónde le permites destruirte, no, no estoy de acuerdo con todo lo que pasaste por alto yo no tengo auto-control para tragarme eso. Gracias y mil gracias por no juzgarme Cielito, sé que en tu cabeza debieron pasar mil cosas cuando encontrabas cosas en su móvil cosas mías que él grababa sin mi autorización diciendo que todo lo borraba. Mil veces me pregunté “¿Qué pensará ella de mí, qué le dice él cuando le pregunto cómo le va?” EJCQ se comenzó a aprovechar obviamente, como todo hombre, de mí hipersexualidad, de la intimidad que teníamos que habíamos creado hacen años para venirse cuando le placiera. Mientras lo necesité como amigo siempre decía estar ocupado, pero para lo otro me escribía y ya yo sabía a lo que venía. Es cierto, al menos desde que yo me fui, él ya no era el mismo por lo menos conmigo. Una amistad destinada al fracaso. Pendeja fui de hacerme tan fácil para su placer. Pendeja fui que por creer que eran felices y en las fotos tú no sufrías. Apoyo él tenía de sobra. Y al final jugó sucio con todas.

¿Por qué no le contó a sus amigos el dolor que sentía por ti, el vacío de perderte, el desquicio de necesitarte, lo que sentía al verte en la Universidad y todas las veces que me llamó y me escribió por eso? Esos grandes amigos que supuestamente son para toda la vida, sabrán ese vacío o es que el finge ser este ser perfecto, estable, que no necesita nada de nadie y es “afuego” o sabe disfrutarse la vida. Cielito es que ni te cuento las cosas que sé de él. Recuerdo de las primeras veces que salí con él cuando empezaron ustedes a salir y el tenía una foto tuya en su celular de background y en mi mente “¿Y para qué me estás tirando si está ella?” Recuerdo que fue una noche de enero en 2014 y según él no estaban juntos. Le comenté sarcásticamente entonces te fijas mucho en los ojos de la mujer por lo que veo, le pregunté que si era por lo bonitas que nos veíamos desde abajo. Cielito no tienes idea el poder que tiene tu mirada. Estas más bella que nunca, temo que no te lo creas porque él haya destruido tu autoestima. ¡Pero estas acabada de salir del horno! Ni más, ni menos, just right there. Tu cara está ridículamente bella. Te destacas entre las demás fácilmente, pero de nada me sirve decirte todo esto si ni tú te lo crees.

Tienes un talento increíble, un arte preciosa, pero te falta oscuridad. No sé cómo explicarte que te falta oscuridad. “Demasiada cordura puede ser la peor de las locuras, ver la vida como es y no como debería ser.” (Miguel de Cervantes). Cielito, sé que lo amaste a mil cielos, pero te duele mil infiernos. Pero ni a jodidas pongas tu vida en pausa, aunque así se sienta. Recuerda que la gente haría cualquier cosa, no importa cuán absurda sea, para evitar encontrarse cara a cara con su propia alma. El problema de esto es que uno no se convierte en luz imaginándose figuras de luz, sino haciendo de la oscuridad algo consciente. Yo encuentro que la mejor manera de ayudar a alguien y amarlo no es cambiarlo, sino ayudarles a mostrar y revelar la mejor versión de ellos mismos. Yo no romantizaría para nada este sufrimiento de un corazón roto, el mío fue un tipo de muerte que me forzaron a seguir viviendo. Duele, sé que duele la ausencia de alguien que una vez estuvo ahí. Pero te extrañará Cielito. Juro que extrañará la textura de tus labios, el pasar su cuerpo por el tuyo, el vibrar, la energía y la paz que transmites. Recuerda pedacito de cielo que la piel porque la piel tiene memoria. EJCQ llegará un momento en que nada lo llenará, que ya lo probó todo y no le es suficiente, porque intentó sustituirte, porque no enfrenta su soledad. No hay nada más perfecto que un mosaico. Recoge tus pedazos y haz arte de ello. Florece de las cenizas y esa cremación injusta que te hicieron, vuela carajos, no te quede plantada, vuela alto. Y llegara el día en que caerá la lluvia, él escuchará los truenos y pensará en ti. Tú eres el trueno. Recuerda algo de esta historia, en el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y aún así siguen siendo dos. No pierdas tu individualidad por nada ni nadie. No vivas para la gente, vive para ti. Rodéate de personas que te valoren, que nutran tu mente y te llenen el alma. Nunca podrás cicatrizar una herida sino dejas la sangre correr, no le tengas miedo cuando la veas. No dudes en escribirme cuando te sientas sola, cuando oscurece, cuando está nublado, cuando no veas el sol, cuando te falten sonrisas. Busca personas que te valoren y sean consistentes porque de nada sirve que te den un 200% de mil en tres. No le temas al cambio, no te quedes en la inercia, coge empuje, crea arte de tus lágrimas. Ojalá y no te abracen nunca por última vez. Todos somos circunstancias que no escogimos ser. Así que vuela Cielito. Tú eras el sol, yo la lunática. Pero en cada hora azul, ahí estaré, cuando no esté oscuro, tampoco clarito, ahí estaré. Te invito una “Blue Moon”, dos o tres… Ay joder, al carajo con las reglas, las que aguantes y perder la cuenta porque Dios aborrece el pecado, pero no al pecador. Tú eres lo dulce del vino, yo soy lo añejo y lo amargo, pero terminamos siendo el mismo licor.

Te invito una Blue Moon a la hora azul, en cualquier lugar que coincidamos Cielito.

Recuerda siempre algo… Tú a él lo hiciste arte, yo le dediqué letras a un analfabeta emocional que nunca supo cómo leerme. Podemos ser diferentes, pero compartimos el mismo dolor. Somos un tipo de diosas: estamos destinadas a crear, a luchar y a volar.

Tienes un pedacito de mí, Cielito. Si algo bueno dejó EJCQ para ti, déjame ser ese regalo.

¡Buen día, Cielito!

Lunática

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Gabriela Christina Díaz View All →

Nacida en Puerto Rico, pero soy ciudadana del Mundo. Escribo para vaciar el ruido de mi mente y me llena el corazón que alguien le toque de alguna forma lo que escribo. Pues de nada me sirve escribir si lo que escribo no conmueve un alma. No escribo muchas paradojas porque yo soy la paradoja en sí. Soy un poco controversial en mi manera de expresarme, pero escribo y me expreso de una forma transparente, desde lo más sincero de mis adentros.

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